Pieza J

La fundación de una nueva ciudad dejará una huella profunda en la vida de los quauhquecholtecas. Para celebrarlo, danzan jubilosos al ritmo de sus instrumentos. Su identidad se ha transformado. Ya no son los indígenas subyugados por el poder mexica, sino conquistadores. Para dejar consignado este hecho en la historia, los tlacuiloques, o pintores nahuatl, comienzan a pintar un lienzo, en el que narran la migración desde Quauhquechollan hasta Almolonga.